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El miércoles pasado a la noche, después de la facultad arranqué para
Rosario ya que me iba de viaje a Mendoza con mi primo Gustavo y Pancho
(Juan) el Jueves a la mañana bien temprano. La idea era salir a eso de
las 6:30 a.m. de Rosario. La excusa para hacer este viaje era que mi
primo se había comprado un Fiat Tempra y quería ver cómo se comportaba
en la ruta :)
La primera idea del viaje era ir hasta Mendoza, pero a medida que se
acercaba la fecha también barajábamos la posibilidad de pasar por San
Luis, ver qué onda y quizás quedarnos ahí. Así que, unos días antes y
hasta en el mismo viaje fuimos debatiendo qué íbamos a hacer. Yo San
Luis capital ya conocía y sinceramente por lo poco que conozco no me
pareció una ciudad turística, sí muy linda, pero no turística. Otra
referencia que teníamos era que Protrero de los Funes estaba muy bueno,
el cual empezamos a considerar como una opción.
Llegué el Jueves a las 0:45hs a Rosario y ya me estaba esperando mi
primo en su autazo, que hasta esa altura no conocía. Pero básicamente,
terminó siendo un fierro :) . De ahí, nos fuimos a comer una hamburguesa
y luego a dormir, yo estaba muerto y él también. Todavía faltaba dormir
apenas 4 horas (se hicieron como las 2 y pico), luego salir a buscarlo a
Pancho que llegaba a las 6 y pico para después partir hacia "Mendoza"
supuestamente.
Y así fue, nos levantamos bien temprano, desayunamos una gilada y
salimos en busca de Pancho que ya estaba a los mensajes puteando porque
nosotros nos re colgamos en la casa de Gusty. Llegamos a la terminal,
hablamos un ratito de "la nave", cargamos GAS y nos fuimos en busca de
nuestro destino: Mendoza.
Mi tía nos había dado un GPS así que me puse a jugar un poco con eso,
mirar el mapa rutero y las rutas que había impreso de ruta0.com antes de
salir de Paraná. A pocos minutos de salir a la autopista se empezó a
congestionar el tráfico y arrancamos a las puteadas enseguida.
Finalmente nos comimos un rato largo a paso de hombre arriba del auto
tomando mates y hablando al pedo de la nave y porqué posiblemente "se
paraba" en algunas situaciones extrañas que finalmente con el tiempo en
ruta y de paseo luego se fueron haciendo más concretas.
La razón de el avance a paso de hombre: un accidente. Y qué accidente.
Había mucha neblina, pero zarpado y se veía muy poco.

A pocos kilómetros de salir de Rosario, nos encontramos con este
accidente
A medida que íbamos avanzando, mirando el mapa, las hojas impresas y el
GPS fuimos haciendo maniobras de todo tipo. Sinceramente el GPS estaba
bastante desactualizado (de hecho decía que la autopista Rosario -
Córdoba estaba en construcción), así que discutimos bastante sobre eso,
si había que agarrar Ruta 9 o Autopista 9 o qué sé yo. Fue divertido, yo
decía que siempre había que hacerle caso a Silvita, Juanita, etc que era
la gallega del GPS. Igualmente, a veces me daba cosa decir que había que
hacerle caso a "eso" porque un par de veces nos hizo girar en U en el
medio de la ruta. Cualquiera mal!
Lo que sí me gustó mucho del GPS, más allá de que te ayuda mucho a
llegar al lugar (quizás no de la mejor forma, pero llegás seguro) es que
tiene información sobre las estaciones de servicio y le podés decir que
te busque una cerca de dónde estás, de dónde vas a llegar o de camino
por la ruta que tenés marcada. Muy bueno eso. Además, tiene lugares de
interés turísticos y demás que son útiles para conocer cosas si estás en
un lugar que no tenés referencias.
Por otro lado, notamos que la gente se manda a la ruta / autopista sin
conciencia alguna. Esto es otra de las cosas que nos encontramos. La
camioneta se estaba destartalando, teníamos miedo que se le salga un
pedazo.

Este parecía que se iba a destartalar. No tenía patente y el guardabarro
delantero estaba al borde de salir volando.
Como dije antes, el auto es a GAS por lo que tuvimos que ir parando cada
aproximadamente 120km y como no habíamos descubierto la función de las
estaciones de servicio "de paso" todavía en el GPS, parábamos a medida
que "nos parecía" oportuno. Así que a la ida hicimos unas paradas más
que a la vuelta. Igualmente el viaje fue entretenido, hablamos mucho,
tomamos mates hasta cansarnos y comimos de todo en el auto. A mi
personalmente me gusta viajar en auto con amigos, lo disfruto mucho.
Pero sí, al final estaba bastante cansado y me imagino que Gusty mucho
más que nosotros ya que manejó todo el viaje.
A medida que íbamos entrando a San Luis notamos que las autopistas y las
rutas de esta provincia están muy lindas, iluminadas, en buenas
condiciones y que tienen unos paisajes hermosos. Era muy atractivo mirar
por la ventanilla mientras íbamos viajando. Nada que ver con otras
autopistas que son durante muchos kilómetros iguales y sin nada para
mirar por la ventanilla. Además de estar iluminadas, nos llamó la
atención que los postes de luz están pintados de muchos colores, algo
bastante raro pero que quedaba lindo.

Esto es cerca de llegar a Potrero de los Funes si no me
equivoco.

Acá ya estamos entrando a Potrero.
Finalmente, decidimos por ir derecho a Protero de los Funes. Averiguamos
por los campings y terminamos en uno muy lindo que tenía muchas sombra,
agua caliente todo el día y muy buena onda de parte de los dueños: nos
prestaron unos bancos largos, unos caballetes y una tabla para hacer una
mesa ya que no habíamos llevado nada de eso. Armamos la carpa, inflamos
el colchón, tiramos un par de cosas por ahí y salimos a recorrer un
rato, compramos un matambre, unos choris, unas morcillas, lechuga,
tomate y morrones, huevos y nos fuimos a comer un rico asadito. Esa
noche, si mal no recuerdo caímos muertos.
Al otro día, nos levantamos y salimos a recorrer nuevamente y nos
encontramos con que Protero de los Funes tiene un Circuito
Internacional
así que le dimos más que un par de vueltas. Algunas a GAS y otras a
Nafta para sentir el "poder". Sí, casi perdemos la vida ahí, pero valió
la pena arriesgarla también :) . Visitamos el Hotel, la sala
internacional de Ajedrez (o algo así), fuimos a uno de los miradores que
está cerca de ahí y también visitamos el bar flotante que está en el
lago.




El hotel.
Ese día nos fuimos también a Juana Koslay, a Trapiche y otros lugares
más que no recuerdo. Pasamos por un dique, nos compramos una picadita en
un puestito (en el cuál me probé un gorro :P ) y seguimos rumbo a otro
pueblo en el que nos compramos una birra y la acompañamos con la picada
y un par de metegoles :P . Visitamos la feria que había ahí, y
finalmente pegamos la vuelta. Cuando llegamos, compramos todo lo
necesario para hacer unas excelentes pizzas caseras que amasamos entre
Gusty y yo mientras el pirómano de Pancho hacía el fuego. Después de un
par de cervezas, vinos y cosas raras empezamos a jugar con la masa hasta
que Gusty la golpeó y a mí (que la sostenía) se me fue al piso y se
llenó MAL de tierra. Tuvimos que hacer un quilombo para separar la parte
que servía de la que estaba bañada en tierra. No la íbamos a tirar,
además teníamos más hambre que el chavo. Imaginate el hambre que le
metimos tanta brasa que se re contra quemó... Era incomible!

Hacía MUCHO frío. De hecho, hace mucho frío por la noche (con
mucho viento) y durante el día un calor muy agradable.
Me mata la cara de Pancho en esta foto!
Esa noche de la pizza terminé reventado, bah, en realidad empecé
reventado... Porque cuando ya no podía estar en pié, "se decidió" que
íbamos a salir cueste lo que cueste. Así que, agarramos el auto y Gusty
lo pisó un poco por el circuito obligado por mí mientras yo le tomaba el
tiempo de las vueltas con el celular (imaginate lo que fue eso). Después
de boludear por Proteros y ya cuando estábamos encarando la vuelta
"pancho vió y dijo algo" que nos hizo cambiar de opinión y terminamos
viajando hasta San Luis capital en busca de un lugar dónde tomar una
cerveza. Terminamos en un bowling de la zona de todos los bares. Pegando
la vuelta "la nave" se paró y no quería arrancar, así que, en ese estado
tuvimos que empujar con Pancho un poco hasta que arrancó, me senté y no
me acuerdo nada hasta que me encontré bajando del auto para ir a dormir
a la carpa (estuvo re buena la vuelta :D )
El sábado cuando me levanté, cerca de las 12, Pancho no estaba en el
camping. Se había ido a hacer su "doble vida", mientras tanto yo hice
unos mates y hablé al pedo con Gusty. Al regreso de Pancho nos fuimos en
el auto a recorrer algunos otros lugares, pasamos por un mirador desde
el cual se veía el pueblo La Punta en el que compramos unas Uvas a la
caña (que doy fe que eran riquísimas). Después seguimos camino a La
Punta y visitamos la réplica del Cabildo que se encuentra ahí, un
estudio de grabación, una cancha de fútbol y el planetario dónde
aprendimos algunas cosas locas sobre los elementos que se han
descubierto y utilizado para entender / aprender diferentes cosas.
Además visitamos la sala de experimentos.

Esto es desde el mirador hacia La Punta. Esa es la ruta que
recorrimos entre las montañas


La cancha de fútbol, que por cierto tenía un
césped envidiable.

La réplica del Cabildo.

La sala de experimentos del planetario.

Finalmente, visitamos las Salinas.
Esa noche, además, después de haber estado jodiendo todo el viaje con el
cumpleaños de Pancho (que fue el Domingo). El sábado a la noche,
mientras estábamos comiendo, seguíamos boludeando con eso que qué le
íbamos a regalar y demás giladas. Y a eso de las 00:05hs Pancho recibe
un llamado y escuchamos que dice "Jeje, gracias"... A dúo, mi primo y yo
hicimos "Uhhhh! Es el cumpleaños de Pancho ya", nos re olvidamos. Así
que, como para que nos perdone le cantamos el felíz cumpleaños y le
improvisamos una torta con una vela:

El Domingo ya pegamos la vuelta y nuevamente en la ruta y
autopista nos encontramos muchos inconcientes y otra vez un accidente
que fue bastante groso. En la autopista Córdoba - Rosario.
Así terminó nuestra odisea hacia Mendoza, a la cuál nunca llegamos, pero
no nos arrepentimos de haber parado en San Luis esos 4 días ya que la
pasamos muy bien y disfruté mucho el viaje.